jueves, 24 de mayo de 2007

Llamado a la solidaridad con Palestina





(El muro de la infamia)

Nuestra Corporación hace un llamado a todos los hombres y pueblos del mundo para que aunadamente participemos de las jornadas de solidaridad con el pueblo palestino, ahora que en Junio se conmemoran 40 años de la infame invasión israelí acaecida en la famosa guerra de los Seis días(Junio 5 a Junio 10 de 1967) cuando se usurparon tierras palestinas y la frontera del Estado Sionista se extendió y se extendió haciendo caso omiso de las repetidas resoluciones de la ONU, en especial la 242, que obligaban al Estado sionista a devolver dichas tierras y a resarcir daños infligidos a la población.

Mayo de 2007, y de nuevo, casi como una práctica cotidiana, el Estado agresor sionista invade a destajo, asesina, roba, encarcela y en general impide la raigambre palestina en su legítima tierra. Estados Unidos y la Unión Europea mueven la mano atroz del sionismo y voltean la cara tapándose la nariz, cuando ese Estado espurio masacra sin compasión alguna a todo un pueblo con los mejores métodos nazis encubiertos con una filigrana de horror tal, que pretende enmascarar su vil papel y engañar a todos los pueblos del planeta, haciéndose pasar como el agredido. En Latinoamérica hemos sentido también esa mano cuando el sionismo ha apoyado a regímenes salvajes, dictaduras sanguinarias como las de Somoza en Nicaragua, Stroessner en el Paraguay, Pinochet en Chile y a toda esa satrapía del Cono Sur en los años 70´s cuando implementó la operación Cóndor, con todo lo que ella implicó para nuestros pueblos. Maestros de la tortura y del salvajismo, también los hemos sentido en nuestro país de una u otra manera. Se podría decir, parafraseando otro proverbio:
"¡Qué pena de Palestina, tan lejos de Dios y tan cerca del bárbaro Estado nazi sionista!"

Le sumamos a este editorial el comunicado que nuestra Corporación elaboró en el día de ayer.

Hasta pronto

Solidaridad con el pueblo de Palestina

En el próximo mes de Junio se conmemoran 40 años de la invasión de Israel a tierras palestinas, sirias y egipcias, en esa guerra relámpago conocida como la Guerra de los Seis Días (5 al 10 de Junio de 1967) que causó una de las grandes tragedias del siglo XX al romperse casi totalmente el tejido social de Palestina en tanto la diáspora de su pueblo alcanzó niveles aterradores. El sufrimiento ya se había iniciado en el año 1948 cuando la ONU, sin mediar criterio diferente al de los intereses estratégicos del imperialismo gringo y del sionismo judío, impuso un estado israelí en un territorio históricamente palestino que soportó 26 años de ocupación inglesa en pleno siglo XX. El escandaloso destierro de más de 750.000 hombres y mujeres en ese entonces, aumentó, después de la guerra del 67, hasta llegar a más de cuatro millones en el despunte del siglo XXI, a pesar de algo más de sesenta resoluciones de la ONU que hablan de la obligación del estado de Israel de devolver los territorios tomados por la fuerza en 1967 así como de resarcir los daños infligidos a esa población.

La exitosa guerra del Yom Kipur desarrollada por Egipto y Siria en 1973, concluyó años después con la devolución de los territorios egipcios usurpados y el famoso acuerdo de Camp David, cosa que para nada le sirvió a los palestinos y sirios, pues para los primeros tanto Gaza, Cisjordania y Jerusalén continuaron ocupadas y para los segundos, las Alturas del Golán aún se encuentran en manos ajenas.

Las últimas acciones terroristas de Israel consolidan la presencia de ese estado cliente del imperio americano en el Medio Oriente. La política actual del régimen de Bush desarrollada conjuntamente con el sionismo, impulsa abiertamente lo que Condoleezza Rice –léase El Pentágono- denomina “El Nuevo Medio Oriente”, visión estratégica que pretende tomarse por asalto los bastiones árabes con el respaldo de muchas monarquías descompuestas, e imponer la cultura y la expansión abierta de las relaciones capitalistas. El Medio Oriente es una región inundada de petróleo en medio de la crisis mundial de energía y el imperialismo mundial no abandonará el empeño de apropiarse y monopolizar dicha riqueza.

Pero la resistencia continúa. A pesar de las múltiples masacres, recordemos la del campo de refugiados de Sabra y Chatila en el Líbano en 1982(miles de palestinos asesinados por el ejército israelí y las milicias derechistas al mando de Ariel Sharon, miembro del gobierno del terrorista Menahem Begin), y la muerte de más de 783 niños desde el inicio de la Intifada en el año 2000 y el gran nivel de desnutrición infantil, así como los asesinatos de personalidades palestinas y población civil en las muchas mini invasiones que practican cotidianamente para afianzar el proceso de colonización y expansión de Israel, no han impedido que el pueblo palestino apoye a las organizaciones de masas que combaten con fiereza el terrorismo de estado sionista.

Cotidiana es la actividad compulsiva de la destrucción de la infraestructura básica Palestina, tal como las centrales eléctricas, canales de televisión y radio, acueductos, hospitales, centros de producción agrícola, escuelas, viviendas y de intentar por todos los medios conocidos el no dejar transitar libremente a la población con el levantamiento de cientos de kilómetros de vallas o bloques de concreto de más de siete metros de altura(el nuevo muro de la infamia) que hacen de Gaza una ratonera al romper la continuidad de las vías de comunicación interna, pero la resistencia se extiende. El pueblo vio morir asesinado a su máximo dirigente, Yasser Arafat, y lo erigió en mártir de su causa. Ha visto cómo el gobierno legítimo de Hamas ha venido siendo bloqueado tanto por Estados Unidos como por la Unión Europea, y la resistencia arrecia. Ha visto arrestar a más de 600 niños palestinos desde el año 2000 y la resistencia no cesa como no terminará hasta que el mundo reconozca que el verdadero agresor y criminal es el estado sionista de Israel.

La geopolítica imperialista mundial requiere un mundo domesticado y pusilánime, en tanto le urge la apropiación de los recursos del planeta para expandir el capital sin titubeos, pero estos se agotan a pasos agigantados, la tierra se calienta y las aguas limpias desaparecen así como millones de especies animales y vegetales, y para ello necesita aplastar la resistencia de todos los pueblos del orbe. Pero no lo lograrán. No han podido hacerlo con Cuba y menos lo harán con el noble pueblo de Palestina. Como un solo hombre, todos debemos luchar y darnos la mano en esto de la defensa de la soberanía de todas las naciones. Por ello llamamos a que la solidaridad con el pueblo de Palestina sea real y militante. Démosles pues un gran abrazo a estos hombres y mujeres que son nuestro estandarte en la lucha por la libertad y la justicia mundiales.

¡Viva Palestina!

¡Israel debe abandonar los territorios ocupados a Palestina así como resarcir los daños y permitir que regresen todos los hombres y mujeres que una vez fueron expulsados tan vilmente de su tierra!

¡Solidaridad con todos los pueblos del mundo! ¡Solidaridad efectiva!

(CORPORACION COLOMBO CUBANA DE SOLIDARIDAD Y AMISTAD CON LOS PUEBLOS)